Maestros arqueros, los Auralan Sentinels empuñan arcos aelven complejos que disparan flechas rectas y niveladas o flechas altas en el aire para curvarse hacia enemigos distantes. Cuando su High Sentinel canaliza el poder en las puntas de sus flechas, son aún más letales.
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En las Huestormentas no hay rango mayor que el de Lord Comandante, y en los Martillos de Sigmar esta posición la ostenta Bastian Carthalos, el Nacido de la Tormenta. Fue reforjado una vez con el poder del noveno Gran Rayo, Skjordamar, y es un estratega excelso y guerrero indomable.
Los Saurios Veteranos son campeones de los Serafones, marcados para el mando por su habilidad probada en batalla y su ferocidad. Muchos Saurios Veteranos eligen luchar a lomos de un Agradón salvaje y ansioso de sangre, lo mejor para atravesar el campo de batalla y abrirse paso entre las filas enemigas. Estos campeones de movimientos rápidos destacan por estimular la furia de los suyos, liderando cada carga con un rugido ensordecedor tanto del jinete como de la montura.
Los Cazadores en Raptadón son una caballería hostigadora de astutos eslizones que se lanzan por el campo de batalla en sigilosas, ágiles e inteligentes monturas de Raptadón. Cuando un enemigo se da cuenta de que los cazadores de Raptadón lo persiguen, suele ser demasiado tarde. Los jinetes se acercan con velocidad depredadora, bombardeando al enemigo con ráfagas de jabalinas y atrayéndolo hacia su perdición.
Lord Kroak es el más antiguo y poderoso de todos los Slann, a pesar de estar muerto. El venerable Sacerdote Reliquia ha dirigido a los Serafones desde tiempos inmemoriales. Apareciendo de improviso cuando los innumerables hilos del Gran Plan se ven más amenazados, su abrumador poder arcano aplasta a decenas de enemigos bajo los meteoritos celestiales y la magia olvidada de los Ancestrales.
Maestros de las artes místicas por naturaleza, y del arte de la guerra por su entrenamiento y concentración, los Lumineth Soberanos buscan traer el equilibrio al cosmos. Las tropas Vanari son el pilar de los ejércitos de Hysh: bien equipadas, excepcionalmente experimentadas y mortales, ya sea con una gran espada, una pica o un arco aelfo. Dirigidos por magos Scinari como la Cathallar, que esgrime la emoción arcana como arma, son una fuerza a temer por los malvados.
Los Videntes Estelares se sientan en la cúspide del sacerdocio eslizón adornados con herramientas astrománticas que los ayudan a descifrar los presagios de los cielos. Los Videntes Estelares son los magos Serafones más poderosos después de los propios Señores Estelares Slann, con bendiciones celestiales que les permiten mirar hacia el futuro e influir en la madeja del destino para que se adapte a los fines desconocidos de sus maestros.
Los Engendros de Chotec son salamandras gigantes, que los Serafones creen que son los hijos de su dios sol. Dirigidas en la batalla por cuidadores eslizones bendecidos por el sol, estas criaturas depredadoras son capaces de eructar ácido inflamable en pegotes viscosos o corrientes letales de llamas líquidas: las víctimas que sobreviven a esta explosión de fuego a continuación se ven digeridas vivas por los jugos cáusticos que quedan.
En lo profundo de la ciudad de Excelsis hay varios distritos sellados mediante el dolor de la muerte, áreas arrasadas para siempre por hechizos tzeentchianos dejados atrás tras la rebelión del traidor Ortam Vermyre. Para lidiar con las criaturas mágicas y los hechizos peligrosos que salen de esas zonas en cuarentena, se formó la Orden de Azyr, y el cazabrujas veterano Galen ven Denst la lidera. Junto a su hija Doralia, una tiradora sin par que ha perfeccionado el arte de desterrar daemons con sus proyectiles de ballesta rúnicos, dedica su vida a extinguir todo tipo de amenazas arcanas contra Excelsis.
Los Kroxigores son brutos reptilianos monstruosamente fuertes, más altos y voluminosos que incluso los saurios más corpulentos. Creados como simples bestias de carga para levantar los templos de los Serafones, cuando llama la batalla, los Kroxigores toman pesados mazos y se lanzan a la batalla junto a cohortes masivas de eslizones, aplastando a todo el que amenace a sus diminutos primos.
Haskel Hexbane y su banda de lúgubres seguidores son tan despiadados como determinados. Son miembros de la Orden de Azyr, una organización Sigmarita dedicada a erradicar y purgar el mal en los Reinos Mortales. Esta secta clandestina ha enviado a Hexbane y sus cazadores a las profundidades de Nethermaze para llevar la luz ardiente de Azyr al corazón mismo de ese lugar repugnante y antinatural, para que puedan limpiarlo en los fuegos purificadores de la justicia y el Orden.
Los Hidalgos Almaligados existen fuera de la estructura de cámaras de los ejércitos celestiales de Sigmar como agrupaciones errantes unidas por profecías y presagios del mismísimo Dios Rey. Cada uno de estos Forjados en la Tormenta de élite es un campeón histórico por derecho propio, del que se espera que supere obstáculos imposibles al emprender misiones de la mayor importancia.
Los Buscallamas de Vulkyn son domadores de bestias excelsos que adoran a la Ur-Salamandra Vulcatrix. Estos fogosos extremistas duardines viajan pos los reinos en busca de huevos de Magmadroth y restos de fuego sagrado, aventurándose por las tierras salvajes en misiones de meses, equipados con armas de fuegoacero capaces de cortar roca sólida.