Las tropas estatales del Imperio marchan a la guerra desde cada provincia y ciudad estado. Están bien entrenadas para luchar juntas: los espadachines luchan hombro con hombro con los lanceros, y las paradas y contraataques de las espadas a corta distancia complementan el mayor alcance de la lanza.
A los Demoledorez les apasiona la destrucción, incluso para los estándares orkos. Salen en misiones de sabotaje o con el único fin de reducir a escombros lo que encuentren a su paso, y para ello se valen de cohetes y martillos con los que destrozan las máquinas enemigas y todo lo que se interponga en su camino.